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Queridos
humanos:
Somos
un grupo de energías que están al servicio de la iluminación
colectiva. A través de este canal acudimos hoy para suministrarles
más información y mayores enseñanzas para el
beneficio de su propia elevación espiritual.
Una
vez más estamos aquí. Somos el Grupo de Kryon, un
conjunto de energías pertenecientes al Plan Divino de Luz,
al Grupo Angelical de Gabriel y Rafael. ¿Les suena familiar?
Pues así es.
Es
hora de que tomen las riendas de su crecimiento. El tiempo de cada
uno de ustedes está transcurriendo y en el Ahora no puede
haber retrasos. Las decisiones que se toman en el Ahora deben ser
activadas Ahora mismo.
Cuántos
de ustedes han afirmado pomposamente algo así como: “Este
año realizaré lo que tanto he ansiado hacer, este
año comenzaré tal o cual cosa”. Este año
es Ahora, queridos, pues el momento en que formulan su intención
de hacer algo, genera la poderosa energía del Ahora. Por
tanto, Ahora es el momento de accionar la intención y poner
en marcha el proceso de activación de sus propósitos.
¿Cuántas
veces les hemos visto planear y estructurar mentalmente caminos
de activación, sin que después ustedes lograran activar
el inicio del recorrido por medio de su voluntad? ¿Por qué
creen ustedes que nosotros, desde este lado del Velo, estamos recalcando
que Ahora es tiempo de dar el primero de los pasos que se necesite
para emprender un camino ya decidido a través de su intención?
¿Sabían ustedes que la intención que ponen
en sus decisiones tiene sus propias piernas y comienza a caminar
antes que ustedes lo hagan... aunque se retrasa y se siente saboteada
porque continuamente voltea hacia atrás para ver si ustedes
la siguen en su cuerpo físico? ¿Sabían que
cuando la intención avanza y su cuerpo físico no la
acompaña, el cuerpo físico se desequilibra en lo que
respecta a su esencia operativa?
Su
cuerpo es una estructura viva que está dirigida por múltiples
procesos en movimiento... Sí, así mismo, tal como
lo dijimos recientemente a través de nuestro canal italiano.
Estos procesos, al estar en movimiento, necesitan mantener el ritmo
de la intención que ustedes le han dado. Cuando el ritmo
físico no se compagina con la intención espiritual,
ocurre un desequilibrio causado por la resistencia que el cuerpo
físico genera al no actuar de acuerdo a la intención
espiritual.
Pero
–dirán ustedes– ¿es posible que algo así
nos suceda, es decir, que una parte de nosotros, la espiritual –si
se quiere– cree una energía de intención tan
poderosa, pero no lo suficiente para que el resto de nosotros –es
decir, nuestro cuerpo– le obedezca?
Déjenos
decirles que así es, y que esta situación que hoy
les estamos describiendo es justamente uno de los mayores paradigmas
del ser humano. El humano generalmente teme ponerse en movimiento,
pues el movimiento representa la acción final, el último
recurso, la última posibilidad que implica no poder dar más
marcha atrás en relación a lo que se haya decidido
activar.
Ah...
¡claro! Ahora entienden, ¿verdad? El movimiento representa
el adiós a la inercia y por ende, a aquella parte de ustedes
que no deseaba accionar la intención, pues esa parte de ustedes
tenía miedo de las posibles consecuencias que pudiera generar
el movimiento final.
Aquí
llegamos a donde queríamos llegar: al miedo. Sí, queridos
Humanos, el miedo es el factor emocional que los paraliza en prácticamente
todas las acciones que emprenden durante su día a día.
Toda su vida pareciera girar alrededor de la palabra “miedo”,
o si les parece, de la palabra “temor”.
Tienen
temor de poner en práctica decisiones que han acumulado en
sus conciencias durante mucho tiempo. Cada decisión no activada,
ha almacenado una cuota de temor en sus cuerpos, algo así
como una cuota de instrucciones fallidas en sus sistemas, creando
así un depósito de instrucciones abortadas que cada
día crece más y más, debido a la ya innata
costumbre de desechar automáticamente todos esos bellos propósitos
que continuamente se hacen a sí mismos.
Al
final de todo esto les queda entonces un pesado saco de miedos y
temores que llevan a cuestas continuamente, el cual causa el mal
funcionamiento de la puesta en marcha de sus procesos.
Cuando
ustedes desechan continuamente –o por decirlo así,
de manera consuetudinaria– sus propias intenciones, ayudan
a originar en sus cuerpos una energía que ralentiza todos
sus procesos físicos. Dicha energía pudiera ser descrita
como una especie de materia viscosa que recubre los engranajes del
movimiento, causándoles una ralentización en sus procesos
e impidiéndoles moverse a la velocidad adecuada.
Ustedes
Humanos son seres absolutamente perfectos, pues nacieron producto
de la intención Divina. La Divinidad colocó su máxima
intención para lograr que los cuerpos que ustedes ocuparan
fuesen perfectos, pues éste fue el primer paso para encaminarles
hacia la utilización de todo el potencial de perfección
física que sus cuerpos pueden lograr a través del
perfeccionamiento espiritual de sus intenciones. Cuerpo y Espíritu,
juntos, juegan un gran rol, y si así les parece más
fácil visualizarlo, el cuerpo es un vehículo que requiere
de combustible espiritual para transitar adecuadamente.
Cuando
ustedes no logran coordinar sus intenciones con la puesta en marcha
de su cuerpo, actúan como si colocaran combustible en un
conducto diferente al que regularmente debieran usar, o como si
estuvieran colocando dicho combustible a sabiendas de que el carburador
que procesa dicho combustible está sucio y ustedes, aún
sabiéndolo, dejaron de limpiarlo.
¿Definiríamos
esto como un auto-saboteo? Sí, es así, queridos...
pero tranquilícense, pues generalmente se trata de un saboteo
inconsciente. Ustedes, en su esencia Divina, no son culpables de
que suceda de esta manera, pues su dualidad no les permite apreciar
qué está sucediendo realmente con el bloqueo de sus
procesos.
Sin
embargo, Ahora, en este preciso momento, les esta llegando información
muy precisa y valiosa, que hará que ustedes tomen conciencia
de que sus procesos de acción deben ser reconducidos hacia
un estado de equilibrio para que puedan lograr coordinar maravillosamente
su Divina intención con la fuerza de la acción.
¿Se
están preguntando cómo se hace esto, verdad?
Bueno,
queridos, la respuesta es muy simple. No hay rituales, ni recetas
mágicas específicas para lograrlo. En verdad no hay
nada complicado de hacer para que ustedes puedan desenmarañar
la turbia y viscosa madeja que envuelve los engranajes de su accionar.
Lo único que ustedes necesitan hacer es estar presentes en
el Ahora de su propia intencionalidad.
¿Cómo,
Kryon? ¿Cómo es eso de estar presentes? ¿Es
que acaso no lo estamos siempre que empezamos a crear nuestras propias
decisiones?
Queridos,
ustedes piensan que sí lo están, pero generalmente
no lo están, porque crean la energía de la intención
pero no la ponen en movimiento enseguida, Ahora. ¿Qué
tal algunos ejemplos? “Voy a dejar de fumar: comenzaré
el próximo mes” – “Iniciaré una
dieta después de navidad, para así disfrutar mejor
de las festividades” – “Realmente tengo la intención
de no engañar más a mi pareja... Pronto terminaré
con mi amante”.
¿Ven
de qué se trata? Toman importantes decisiones pero las condicionan
o las aplazan a un momento de su tiempo que todavía no se
ha manifestado en su Ahora, a fin aplazar la decisión, “ganar
tiempo” para acostumbrarse a la idea y así mitigar
un poco el miedo a lo desconocido.
Poner
en movimiento Ahora la energía de la intención, es
hacer en el Ahora lo que se proponen. El proceso es muy simple.
La única manera de disolver esa masa turbia y viscosa que
atrapa los engranajes de su accionar es darle un pequeño
empujón a la acción, algo así como empujar
un carro sincrónico que tiene la batería descargada.
Ese pequeño empujón hace que el carro produzca la
chispa eléctrica necesaria para producir la combustión
que pone en marcha el motor encargado de hacer mover el resto de
los engranajes. Y no sólo eso: ese pequeño empujón
hará que también se cargue la batería que ayuda
a automatizar el emprendimiento de la acción.
El
pequeño empujón que ustedes van a darle a su vehículo
hará que la materia viscosa que rodea y obstaculiza el movimiento
de los engranajes de la acción, comience a desprenderse,
rompiendo ese estado de inercia inicial. Lo más importante
de este proceso es que ese empujón originará una especie
de “facsímil” del movimiento, una idea o ejemplo
de cómo sería generar movimiento, aún antes
de que se genere el movimiento real.
Esto
es algo así como enseñar a alguien a hacer algo, a
mostrar cómo se hace ese algo, a través de un pequeño
ejemplo o a través del primero de una secuencia de movimientos
que conforman la acción total. Por ejemplo, si ustedes pretenden
enseñar a alguien cómo clavar un clavo con un martillo,
ustedes mostrarán a esa persona cómo se toma el martillo
en la mano, cómo se sujeta inicialmente el clavo con dos
dedos de una mano y cómo se da el primer martillazo con la
otra, a través de una mezcla de firmeza y suavidad a la vez,
de tal manera que el clavo –sin desestabilizarse ni perder
su posición marcada– encaje al primer golpe, de forma
que quede firmemente sujeto y ya no se necesite más sujetarlo
con los dedos de la otra mano. En ese momento, ustedes le dirían
a la persona: “Ya te mostré cómo se hace. Ahora
termina de hacerlo tú...”
“Ahora
termina de hacerlo tú”, se traduce en: “Querido
Cuerpo, ahora que te mostré cómo se hace, hazte cargo
de producir el movimiento necesario para que juntos tomemos las
riendas del proceso que Ahora nosotros pusimos en movimiento”.
El
pequeño empujón que se necesita dar a la acción,
debe hacerse en el Ahora de la decisión tomada. Cuando ustedes
ponen en marcha su intención y toman una decisión,
la consecuencia inmediata debería ser poner en marcha la
decisión. Éste es un proceso que debería estar
grabado en su cuerpo físico en proceso “automático”.
Si ustedes no ejercitan la modalidad automática en su Ahora,
esa función se va desgastando poco a poco y la materia viscosa
de la cual les hablábamos, empieza a cubrir los engranajes
conectados con la automaticidad de estos procesos, ocasionando que
ese accionar pase de una modalidad auto a una modalidad manual.
¿Entendieron? En modo manual es más pesado accionar,
pues en manual ustedes deben tener conciencia de todas las teclas
que deben pulsar, de todas las secuencias que deben seguir y de
las que no pueden omitir. Al estresarse y asustarse por lo aparentemente
engorroso del proceso, ustedes optan por dejarlo para más
tarde, perdiendo así el poder que habían colocado
en sus intenciones.
A
medida que ustedes vayan ejercitando, el pequeño empujoncito
inicial para poner en marcha el proceso, su maquinaria se irá
desentumeciendo y su cuerpo físico irá recordando
poco a poco cómo automatizar nuevamente sus procesos. Allí
es entonces como su intención y su accionar emprenderán
juntos el camino sin titubeos, de la misma manera cuando ustedes
se dicen que desean dar un paseo con su vehículo: se montan
en el automóvil, lo encienden y lo ponen en movimiento hacia
la ruta que usualmente usan para ir al lugar que desean ir. ¿Se
imaginan haciendo de esto un proceso parecido a lo que describimos
anteriormente como empantanado? ¿Verdad que eso de montarse
en el carro, poner la llave en el encendido, no accionar el movimiento
y quedarse allí sentados viendo la nada, no sería
lo correcto?
Queridos
humanos, ustedes son inmensamente amados por nosotros y nosotros
deseamos fervientemente que ustedes aprendan a tomar siempre las
riendas de su propia conducción. Sepan que este mensaje que
hoy les transmitimos a través de nuestro canal en español,
ha tomado por sorpresa a nuestro canal. Él no se lo esperaba
(ahora sonríe...) porque él creía que habría
otra agenda más subliminal... Qué cosas tiene la mente
humana, ¿verdad?
Él
ahora se está sonriendo interiormente mientras canaliza y
escribe, pues recuerda que en la gran mayoría de sus asistentes
a los cursos sobre Numerología que él imparte, ha
observado este modelo repetirse muchas veces, y ahora recuerda todas
las innumerables oportunidades que ha hablado sobre la diferencia
existente entre el pensamiento y la acción concreta, aspectos
numerológicamente caracterizados por la interacción
entre los números 7 (pensamiento) y 4 (acción concreta
o hacer). La interacción de estos dos aspectos, si está
adecuadamente equilibrada, produce una apropiada iniciativa (traducida
numerológicamente al número 1). En cambio, el manejo
no equilibrado de ambos aspectos 7 y 4 puede producir una iniciativa
desequilibrada o deficiente, en este caso, una especie de menos
1 (una iniciativa en carencia, es decir, la falta de iniciativa).
Ahora
nuestro canal sigue sonriendo cada vez más sorprendido, pues
no esperaba que la lección de hoy se convirtiera en una especie
de mini clase de numerología, la cual sus alumnos ahora leen,
identificando la intención que había detrás
de la enseñanza.
Queridos,
el propósito de los mensajes que se transiten a través
del Grupo de Kryon por intermedio principalmente de éste
canal, es el de suministrarles amorosamente consejos y herramientas
eminentemente prácticas que puedan ayudarles a vislumbrar
cómo conducir sus procesos espirituales de manera cónsona
con los tiempos en que viven y en equilibrio con las demandas de
su vida actual.
Sus
procesos de aprendizaje están íntimamente vinculados
al mundo que los rodea. Ustedes vinieron a experimentar el mundo
físico y a poner en estado de equilibrio todos los aspectos
que con él se relacionan. Ustedes representan el estado físico
de las cosas. Su cuerpo físico y la tierra que lo acoge,
Madre Tierra, están vinculados entre sí muy íntimamente,
de una manera muy difícil de que por ahora comprendan y asimilen.
Cuando
ustedes ponen en marcha sus propios procesos, es decir, cuando activan
y concretan, anclan realmente su energía a la tierra que
los acoge, estableciendo así mayores lazos con la experiencia
que se espera ustedes acometan. Cada vez que ustedes cumplen con
el proceso que describimos, ayudan a la gran conciencia colectiva
que ustedes son, a que ella aprenda más de sí misma.
Cuando ustedes ponen en marcha automáticamente la activación
de sus intenciones, enseñan a otros a hacerlo y toda la gran
masa física que ustedes llaman Tierra se ve beneficiada y
engrandecida.
El
movimiento genera más movimiento. Un objeto que se mueve
choca con otro y ese choque logra poner en movimiento a otro objeto
que quizás estaba detenido. Todo es movimiento, todo es energía.
Energía no es más que partículas en acción
o en movimiento.
Coloquen
la energía de la acción al servicio de la intención
y pongan en movimiento sus procesos. Su propio movimiento pondrá
en acción a los demás y ellos les agradecerán.
Éste
ha sido un mensaje del Grupo de Kryon a través de su canal
en español. Sean inmensamente bendecidos y sepan que el Grupo
de Kryon nunca se despide porque en la interdimensionalidad no existen
las despedidas. Ahora y Siempre estamos con ustedes.
Por
tanto el Grupo de Kryon continúa aquí...
El
Grupo de Kryon
Canalizado por Mario Liani - coilort@cantv.net
Edición: Cultivando el Espíritu
Existe
plena y total autorización para hacer circular libremente
el texto arriba impreso (“Transmutando el poder de la
gran ola” - 03-01-2005 - El Grupo de Kryon canalizado
por Mario Liani), siempre que se envíe o se publique completo,
sin editar y con los respectivos créditos de autor. Se recuerda
amablemente que el único interés que se persigue con
la divulgación pública de éste y otros textos
similares, es la transmisión de conocimiento y la elevación
de la conciencia. Por tanto, no se autoriza la divulgación
del citado texto para fines meramente económicos hasta que
se consulte su aprobación con el canalizador.
Mario
Liani es Numerólogo y como tal, asesora directamente
a personas, grupos y empresas en Caracas, Venezuela.
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