| Esta
canalización en vivo ha sido editada con
palabras y pensamientos adicionales, para permitir un mejor entendimiento
de la palabra escrita.
Bienvenidos.
Estáis
aquí por contrato previo antes de nacer, muchos recordáis
esto, otros ni siquiera sabéis que esto es posible. Para
todos, es verdad.
YO SOY
Kryon, el maestro magnético.
Aquí
me encuentro. Estamos llegando muchos de los maestros que hoy nos
encontraremos con vosotros. Muchos han sido invitados y poco a poco
van entrando.
Quizás
empecéis a notar cierto palpitar en el pecho, en las piernas
y en vuestras manos. Para algunos será temeroso, dado que
no conocen estas sensaciones del otro lado del velo.
Hoy
será especial para muchos, dado que será la primera
vez que sientan quiénes son realmente. No temas, a ti te
hablo y sabes Quién soy.
Muchos
pidieron pruebas de que esto era verdad y serán dadas durante
este tiempo. No será extenso, dado que no es posible lo que
quisierais, sabéis que no es posible que el velo sea delgado
todo el tiempo.
Todos
los presentes, todos, sois trabajadores de la luz. Algunos, que
no están hoy aquí, también recibirán
este mensaje porque pudieron haberlo estado. Por alguna razón,
alguna prueba, eligieron otro lugar, quizás aquello hoy era
urgente. Esto podrían recibirlo en el mismo tiempo, más
tarde. No temáis por lo que podamos hacer en contacto vuestro,
sólo pretendemos ayudaros y traer aquello que se nos ha pedido.
Dejamos
unos segundos para que entren todos los que llegan.
A mí
derecha, el hermano Saint Germaine, muy especial para un amplio
grupo, a este lado derecho de la sala. No es casual que ahí
están sentados; ellos trabajaron con él mucho tiempo
atrás y ellos lo saben en alguna forma celular. Hoy viene
a traerles un regalo, esta vez a todos: el regalo del principio
del amor incondicional. Está será la tarea principal
de hoy.
Algunos
pidieron sanación y quizás la más urgente para
todo el planeta sea esta: el verdadero amor, que si bien habláis
de él, no conocéis la mayoría de los presentes
en esta forma física en que os halláis.
Para
que esto sea posible, la recepción del amor como tal, serán
necesarios varios días de trabajo (desde hoy), hasta un máximo
de siete, y un mínimo de cinco. Todo el tiempo podríais
sentir una vibración extraña en la parte media de
la espalda. Para otros que sois más altos hacia la alta espalda.
Sueños agitados habrá, sobre todo limpieza de aquellos
hechos o actuaciones pasadas, donde el amor no fue el centro, si
bien, era lo que se pretendía. Muchos creéis saber
qué es amor, si bien aún no lo habéis practicado.
Es sentir el fluir de tu verdadera esencia con la paz y la calma
como cuando miras el mar y te quedas allí, embobado. Sientes
que te fundes con el agua y que poco importa durante ese instante
que la miras. Esa es una pizca del recuerdo de lo que es estar en
amor, en paz y equilibrio. Habéis de aprender en cada instante
a sentiros así de calmos, de quietos, de comprensión
del todo y de unidos al todo y a la vez uno mismo.
Tenemos
inquietud por ver vuestros pensamientos, y cada uno está
ahora siendo atendido por muchas entidades a su alrededor; algunos
se dedican a lavar los pies, otros a besaros las manos. Muchos preguntaron
a esta entidad que os habla qué significa en verdad esto:
y significa la admiración hacia lo más grande que
es lo que aquí sois, ahora.
No temáis,
para aquellos que no entienden bien las palabras. El mensaje será
entendido dentro, que es lo que importa. [Pausa]
Hay
una ciudad, por así llamarla, justo arriba de donde os halláis
en este tiempo físico, una ciudad a la que podéis
acudir cuando necesitéis contactar con el otro lado del velo.
Hoy os vamos a enseñar cómo hacer esto.
Para
ello os pedimos, si os es cómodo, cerrar los ojos, respirar
profundamente, relajados y os acompañamos a este lugar.
De pronto,
imaginad una capa dorada encima de vuestras cabezas a través
de la cual, como si fuera un trozo de mantequilla, (está
blandita), y como metéis el dedo a la mantequilla vosotros
apretáis y cruzáis ese velo dorado, atravesáis
una delgada capa azul y allí os encontráis con unas
alas. Son unas bellas alas plateadas-doradas y un tono de azul y
con ellas voláis, por encima de este lugar, hacia arriba,
como haría un pájaro, suavemente, grácil y
fácilmente.
Y conforme
asciende, arriba de las nubes localizáis como una especie
de plataforma que parece de hielo, le veis los bordes, pero sabéis
que es robusta, a pesar de parecer frágil. Seguís
volando hasta llegar allí y ya subís por encima de
este lugar y habrá pequeñas colinas blancas, también
parecidas a los icebergs de hielo.
La llamaremos
Alahia.
Si aterrizáis,
como haría este pájaro, con vuestras alas, suavemente,
veréis figuras geométricas como diamantes muy brillantes
y cada uno reconoceréis una de ellas como familiar. Os dirigís
hasta allí y ahí veréis por qué os resulta
familiar.
De pronto,
alrededor aparecerán, quizás, otras entidades para
cada uno, según su nivel de percepción, podéis
verlas con forma física si así lo necesitáis,
con colores o como masas geométricas con colores girando
alrededor, que tomarán una frecuencia o tonalidad determinada.
Os saludan,
como si fueran vuestra familia, y en verdad lo son. La mayoría
de las noches, al menos, pasáis por aquí, porque es
vuestro lugar principal de trabajo cuando vais a dormir.
Los
que os acompañan ahí son vuestros compañeros
de casa, por así decir. Si bien a veces os desplazáis
hasta otros sitios especiales para temas concretos. (De alguna manera,
hoy la información no es completa, y ya sabéis que
ha de ser así, a veces.)
Tocáis
esa forma geométrica y recibís como una descarga o
corriente que os transmite unos Códigos.
Dejáis
que penetre por el plumaje, hasta vuestro corazón. Quizás,
puedes dialogar con esos compañeros de casa. Te sonríen
abiertamente, y a ti te extraña quizás porque donde
habitas en la Tierra no es algo común la risa, la sonrisa
para ser exactos. Aquí es la forma habitual. Allá
estáis aprendiendo y haciendo que lo sea, el aprender a sonreír,
ante todo y con gratitud en esa sonrisa ya que es una gran suerte
estar ahí.
Ahora
vuelves a despegar con tus alas y vas a volar por encima de la ciudad.
Encontrarás un gran obelisco y cuando lo localizas vuelves
a posarte a los pies de él. En él hallarás
una especie de puerta o de entrada, es casi hacia abajo y luego
ya estás en su interior. Es extraño, pues al entrar
dentro es enorme, aunque por fuera parecía pequeño.
Sientes, o sabes, que es un lugar con magnetismo, es un regulador
de la rejilla lo que aquí hay, y vas a solicitarle auto-rejuvenecimiento
y sanación de lo que más deseas.
Hay
unas placas que se empiezan a mover, oscuras, casi negras, alrededor
de ti y que se van acoplando de una forma concreta y empiezan a
hacer un zumbido. Tú dejas que el trabajo comience y ves
como una parte de ti se despliega y sube hacia arriba (tiene una
tonalidad blanca) como si te desdoblaras. [Pausa]
Y ahora
será una tercera que se desdobla desde esta segunda blanca,
que es de color dorado. Esta es casi redonda y muy brillante (es
como si fueran luces luminiscentes desde el interior hacia fuera).
Y justo de ésta vuelve a salir una cuarta que se sitúa
arriba y es un punto de luz muy fuerte y como que controlara todo.
Aún así, no podríais precisar el color, puesto
que posiblemente es como todos a la vez y transparente.
Sientes
que hay ajustes, sin importar la comprensión de cómo
sucede. Y ahora ves aparecer… son entidades, pero para ti
son fogonazos de luz por encima y alrededor que ajustan las placas
para ti en la forma magnética y cristalina. Se completa para
todos y vuelven a irse encajando paulatinamente: la primera de arriba
con la segunda, tercera… y otra vez en tu yo más físico
con alas.
Quizás
si percibes con claridad, algo cambió dentro, como algo más
etéreo, liviano. Y si miras alrededor ahora, las placas son
casi blancas. Sigues oyendo ese murmullo o zumbido y miras hacia
arriba del obelisco y notas una gran masa energética que
circula y gira a gran velocidad. Eso te da mucho alivio, mucha paz,
porque es un portal de conexión con todo lo que es.
Los
que te ayudaron son hermanos de la Hermandad Blanca.
Ahora
se abre el obelisco por arriba como los gajos de una naranja, por
completo. Vuelves a ver esa luz como reflejos del hielo arriba,
y a tu lado tendrás a dos maestros.
Más
cercano a ti, una gran luz se identificará como un verde
muy claro que será el hermano Jesús, como conocéis
algunos, Jeshua le llamáis otros. Él viene también
a hacerte un regalo y será breve su estancia hoy. Tú
te pones de rodillas ante él, puesto que así lo sientes.
Puedes pedirle que adopte una forma física, si así
lo necesitas y te es más fácil.
Viene
a regalarte una conexión con tu yo verdadero. Después
de hoy, nunca podrás volver a sentir la soledad.
Te entrega
un trocito de esa energía verde y la empuja suavemente hacia
tu corazón. Sientes que enseguida la absorbes, la coges con
gratitud y cuando te sientas desamparado, solo o abatido, acuérdate:
respiras profundamente, buscas en tu interior este trocito de energía
verde divina y pura de conexión con él y él
acudirá a ayudarte. [Pausa]
Ahora
se retira, para ser Metraton el que hará un trabajo, y te
va a acompañar a verte puesto que vas a ver la forma de tu
Merkabah, de tu yo en forma geométrica.
Para
ello situarán un gran espejo, ya que es enorme, delante de
ti. Es un poco cóncavo y desplazado o inclinado hacia delante
por la parte de tu cabeza. Y de pronto, verás en él
algo extraño y dirás: “¡no sé cómo
definirlo!”, puesto que tendrá caras, quizás
picos, y seguramente se ponga en movimiento o vibre o gire depende
cuál sea tu forma. Y recuerda: tu forma es diferente a la
del resto puesto que te identifica.
Si te
fijas, tiene muchos colores; son las bandas que te definen en esencia
en cualquier lugar del universo y el tiempo de tu estadio en la
Tierra.
También,
quizás sólo para algunos, va a haber un cambio de
guías, ahora, para los que no, amablemente les dejamos que
así suceda. Podéis verlo o sentirlo para los que es
y sentiréis o veréis tres, y para uno de vosotros,
un varón, cuatro entidades doradas... Una de ellas con un
tono azul índigo. Es su forma de presentarse si así
lo deseáis. Os acompañarán a partir de ahora
en el camino, facilitándoos la tarea. Ellos están
emocionados de que así sea... [Pausa]
Las
energías encajaron bien, fácilmente, en este nivel.
Y ahora
queremos enseñaros el futuro, algo que algunos nos habéis
pedido y al menos para estos algunos, así va a ser. Cuando
llamamos futuro, es lo que ya ha sido creado, el potencial que ya
existe.
Primero
os vamos a enseñar un nuevo planeta, o lugar de trabajo,
nos gusta llamar, y para ello volvéis a flotar, a volar con
vuestras alas, esta vez más alto de manera que os queda bajo
vuestros pies esta ciudad etérea, no visible para los ojos
físicos.
Y de
pronto, como si vuestros ojos tuvieran unos grandes anteojos, enormes,
vais a mirar hacia arriba y veis un planeta con tonos muy marrones,
ocres y amarillos, podríais incluso decir, y con algo verde
oscuro y con una especie de halo, nubes, alrededor en movimiento,
blancas. Podéis apreciar su tamaño y su forma y que
también tiene valles, montañas...
Sentís
mucha actividad alrededor, puesto que son muchas las entidades que
allí trabajan a un ritmo acelerado para que todo esté
en marcha y a punto en los tiempos previsibles.
Quizás
algunos sentís la llamada allí, en el futuro como
vosotros llamáis, nosotros en el ahora-mañana, otros
no lo sentís así.
Ahora
queremos enseñaros un potencial para la Tierra para dentro
de 10, 11 años y para ello veréis una pantalla como
de cine, en blanco; y en verdad ese blanco es como un agujero. Vais
a entrar por ahí; de pronto, se vuelve oscuro conforme entráis
hacia dentro y al final como si fuese un túnel serpenteado
os encontraréis una imagen, como si pudierais visitar ahora
la Tierra volando como un pájaro y vais viendo las calles,
y os extrañará la imagen que veis.
Hay
quietud, hay silencio, hay armonía, quizás las formas
son como brillantes, no veis a los humanos como estáis acostumbrados
a verlos con los ojos normales, pero son los mismos, incluso a vosotros
mismos. Ahora veis, su verdadero trasfondo y cada uno elija qué
imagen quiere ver: ...puede ser, lo que está haciendo, llamarle
laboralmente, llamarle quizás, para no todos, sí algunos,
la misión, puesto que habríais terminado el trabajo.
Entonces
os veis en un día cualquiera desde arriba a vosotros mismos
viendo hacer algo. Más tarde pensareis lo que significa,
ahora sólo aprovechad este breve tiempo y miraos.
Quizás
no es lo que preveíais, si bien es el mayor bien que podéis
aportar a la humanidad. Quizás algunos de vosotros no estáis
ya en la tierra, entonces esto sería lo apropiado. Al menos
lo será para dos de los presentes; hay un tercero que lo
decide en el ahora. [Pausa]
Hay
alguien en casa cuando lea esto que piensa que no llegará
allí, el mensaje es: tú sabes a quien hablamos, estarás.
Ha sido tu propia decisión hacerlo. Escúchala en tu
corazón y el por qué.
Acompañamos
a algún grupo en concreto a una actividad que hacen en común;
entonces veréis a otros que hoy se encuentran aquí
sentados y juntos hacéis algo uniendo vuestras fuerzas, ya
independientes y una a una, unidas con un fin común: crear
abundancia para el planeta y que se distribuya justamente. Esta
será una de las tareas que haréis. Y veos haciendo
la otra: es que unís vuestras manos y que sentís un
gran amor incondicional cuando trabajáis así.
Hay
otro grupo también aquí, que vive en otro sitio y
que hoy no saben todavía cuál es su verdadera misión,
aunque piensan saberla. Hoy les vamos a ayudar en este mensaje.
Ellos saben a quién hablamos, claramente. Todos reconocéis
cuando se os dirige a vosotros puesto que a nivel celular está
siendo a la vez que con la palabra.
Este
otro grupo tiene una labor en defensa de la naturaleza y los animales:
aprender a respetar, a criarlos adecuadamente mientras sean para
el usufructo de los humanos.
Habrá
otra tarea más, individual, dentro del grupo que llamaremos
dos: que dentro de la defensa de los animales habrá un apartado
para las ballenas.
Esto
será más adelante, claro es. Podéis seguir
el rastro de las señales para saber cuál es el momento.
Ahora
hablaremos a dos sólo que aquí se encuentran pero
que pertenecen a un grupo amplio aunque ellos no saben que son un
grupo todavía. Poco a poco, muy pronto, os iréis reconociendo
y el contrato, la parte de él que es común. Formaréis
un centro, puesto que será vuestra decisión, no que
lo digamos aquí nosotros, donde la enseñanza de los
niños, como el futuro potencial en la Tierra, será
la clave.
Aún
queda tarea por aprender hacia vosotros, por practicar en vuestros
familiares antes de estar preparados individual y como energías
unidas. Hoy os aportamos hacia dónde. No será difícil
puesto que esos niños ya os esperan. Sois vosotros los que
aún quedáis por formaros, tarea a veces nada fácil
para vosotros cuando vuestra mente está cerrada. Entonces
haremos que hoy vaya un poco más abierta.
Nos
vamos a ir de nuevo hacia el lugar físico en que empezaste.
Decís hasta luego a estos amigos de casa y volvéis
otra vez a la habitación.
Ahora
seré yo, Kryon, el que trabaje contigo.
La principal
sanación de hoy será con los miedos y te daré
una parábola para entender el trabajo que se irá haciendo
simultáneamente.
Una
vez una paloma tenía un nido que se lo dejaron sus padres,
que a su vez se lo dejaron los suyos y así, varias generaciones.
De tanto y tanto uso, se había ido deteriorando para cuando
a nuestra paloma le llegó el turno de habitarlo para que
fuera el cobijo de sus propios polluelos.
Ella
se dio cuenta de que era posible que un viento lo ajara, y que los
huevos que iba a poner cayeran al suelo. Tenía un gran dilema,
no sabía qué hacer: si poner los huevos o si construir
un nido nuevo. Quedaba poco tiempo y en verdad el miedo la paralizaba
y así pasaba el día sin hacer lo uno ni lo otro.
Entonces
¿qué pasó? Llegó el momento ineludible
de que los huevos salieran de ella, pero tenía tanto miedo,
estaba tan tensa que al salir se rompieron.
En verdad,
su gran temor se realizó: que se rompieran. En este caso,
por su NO-acción. A veces así os encontráis
vosotros, tenéis que tomar un camino entre dos y tenéis
miedo a lo que pueda suceder en cada caso. Si no os dais prisa en
construir el nido, igual llegarán los huevos y el nido no
soportará el peso. Si sigo en este y corre viento, igual
se rompe y se romperán los huevos.
En verdad
los dos caminos ante los que os encontráis, pueden ser tres,
también a veces cuatro, todos tienen algún temor de
que algo malo en él pueda suceder.
Qué
hacer para nuestra paloma y resolverlo satisfactoriamente...
Entonces
se le dio una nueva oportunidad y volvió al punto, al primer
pensamiento sobre el nido antiguo, y llamémosle antiguo puesto
que era muy usado, como a veces pasa con vuestros procesos de vida,
aquel que os dejan vuestros padres por vidas, y tenéis en
mente un nuevo camino pero que es nuevo y que no conocéis
lo que allí puede suceder, y algo podría salir mal.
Entonces
el Espíritu se le acercó a la paloma y le dijo: “No
dudes, elige uno de los dos, aquel que tu corazón te impulsa,
e ¡inténtalo!, seguro que algo bueno sacas.”
Entonces,
visto que ella había vivido ya lo que era el fruto de la
indecisión, dijo: “lo voy a intentar, merece la pena,
el otro camino era un fracaso, seguro.” Y dijo: “bien,
lo conocido me vino dado, fue el pensamiento, el sentimiento, el
impulso de construir uno nuevo, lo que me llegó al corazón.
Entonces esto debe ser lo que debo empezar rápido.”
Y eso
hizo, sin darse tregua para que el miedo se expresara, puso toda
su acción y toda la energía que le quedaba en coger
ramitas y ramitas, enredarlas unas con otras para construir un nido.
Cada
vez que un pensamiento venía, ella cogía más
rápido aún la siguiente ramita que buscaba. En vez
de pensar, ponía toda su energía en buscar y buscar
ramitas. No se daba tregua, ni un respiro para usar el pensamiento.
Así, así, rápido, rápido y sin darse
prácticamente cuenta, el nuevo nido estuvo hecho.
Se sentía
tan cansada que ya no tenía tiempo, ni ganas de pensar. Así
que se sentó en el nuevo nido y ya era el día, el
momento de salir los huevos. Salieron suave y dulcemente de su cuerpo,
y en aquel fuerte y nuevo nido estaban a recaudo y seguros. Es más,
fueron unos grandes polluelos, puesto que vieron en su madre, la
paloma, cómo es ante la diversidad, ante caminos inciertos
lo que hay que hacer: no pensar sino seguir el corazón y
poner toda mi energía y empeño hasta verlo hecho realidad
en la materia.
Ellos
mismos enseñaron con su ejemplo a otros y ante cada cosa
que terminaban, sin dudar, sin pensar, sin temer, creaban una nueva
opción en la materia que era un impulso de su corazón.
Cuando alguien por primera vez les veía y les preguntaba
“pero ¿cómo sacas la fuerza para superar tu
miedo”?, ellos decían “yo también tuve
una primera vez, por eso te entiendo” “Sólo tienes
que, con tus manos, buscar y buscar.”
Ahora
te hablamos a ti, pájaro-paloma. Cada vez que tengas una
elección ante algo nuevo, no pienses, coge tus manos y haz
en la materia aquello a lo que te impulsa tu corazón. No
dejes ni un instante a tu mente que le dé vueltas, que dude,
que tema. Dile: “al menos lo intentamos, creemos esa materia”.
Cuando termines, entonces teme, entonces duda. Ya verás que
es tarde: la solución está hecha por ti mismo.
Lo bueno
de tu propia historia es que no estás solo como aquella paloma
y que sólo el Espíritu alguna vez viene a verte. Tienes
a tus entidades de luz y a otros muchos seres que tú desconoces
a tu servicio para decirte cada día, sugerirte la acción,
el camino y la forma. A ti sólo te corresponde emprender
esa acción ante la materia y no permitirte dudar, pararte
o tener miedo. Recuerda que el miedo, seguro, acaba creando lo que
temes. La acción, seguro, construye lo que necesitas.
Mientras
os contamos esta historia con un bello final, a nivel celular hemos
instruido vuestra biología, que se atasca a veces por el
miedo vivido en anteriores experiencias. Entonces hoy habrá
un gran resultado: más fuerza para que el miedo sea más
pequeño y, si lo decidís, con el libre albedrío
que tenéis, pasaréis a la materia las acciones necesarias
para recorrer todo el camino. [Pausa]
Dejemos
unos instantes que os abracen vuestras entidades de luz así
como otras que vinieron a veros, a las que invitaron especialmente
y ellos se sienten dichosos, amados por vosotros, y quieren devolveros
y daros todo su amor.
Internamente
puedes pedirles que te abracen más si así lo deseas.
O responder con otro abrazo, como cuando saludan a alguien a quien
aman. [Pausa].
Me reconocerán
por el color ocre que alguno vio cuando vino a verme en el pasado.
[Pausa]
Quizás
por el pasillo puedan girar y mirar a las que por él andan,
para aquellos que alcanzan a ver. Ha habido un orden en la posición
en la que ahora están para que ustedes puedan así
verlo. Algo que reiteradamente muchos nos han pedido. Dejamos un
tiempo así. [Pausa]
Ahora
queremos continuar con el mensaje y decir que para ninguno de los
presentes el camino de la ciencia, como ustedes la llaman aquí,
es su futuro como misión. Todos escogieron una forma práctica
a través de la vía de sanación y espiritualidad
o ayuda a sus congéneres en cualquier forma. Para algunos
no es apropiado darles mucha información ahora personal.
Así lo haremos.
Tienen
recelo de lo que escuchan, a veces, si no tuvieran miedo, serían
más ayudados de lo que son. Es su miedo lo que nos impide
acercarnos y darles esa ayuda. Entonces, a éstos les sugerimos
que se permitan ser ayudados y que así lo hagan llegar a
sus entidades de luz. Inmediatamente, ellos pondrán remedio
a lo que realmente les piden. No pueden hacerlo si no es en esta
forma. Recuerden el libre albedrío y la forma del juego.
Ahora
les queremos enseñar aquello que vieron arriba (en Alahia),
la sonrisa del amor incondicional, y queremos que la sientan y la
pongan en su cara. Si es más cómodo cierren sus ojos
para no sentirse observados ni observar. Y sientan como sus músculos
se divierten y agradecen este gesto, y todo su cuerpo está
más feliz y como que les aplaudieran por esta simple alegría.
Todo
el cuerpo mejora en gran medida cuando así se hace, a menudo,
a diario, o a todas horas. Recuerden que cuando se plantean a sí
mismos un reto, de nada sirve la tensión, como a la amiga
la paloma, sino la acción y la alegría.
Siempre,
siempre, siempre hay una solución a cada encrucijada, puesto
que al crear el dilema, ustedes mismos crearon la solución.
A veces, si no la buscan, no la encuentran, si no la piden, no se
la pueden dar, si no se toca la puerta, no podrá ser abierta.
Es parte
de las normas. Entonces recuerden hacerlo, y con esa alegría
de saber que existe la solución y que la piden, la encontrarán
más adelante. Quizás a última hora, no importa:
justo a tiempo para no quedarse parados.
La abundancia
es otra tarea que les aflige enormemente. Si bien aún no
aprendieron a darse a sí mismos, esperan luego recibir fuera.
Recuerden que lo que hacen hacia sí mismos –la gran
tarea pendiente del humano, el amor hacia sí– les dificulta
el recibir luego de fuera. Cuando se vean quejándose sobre
que no reciben, piensen: “¿me estaré dando a
mí mismo, me estaré dejando dar?” Seguro que
no pueden entonces estar dando a otros, empiecen por ver donde no
lo hacen. Y empiecen por emprender la acción de darse pequeñas
cosas a veces, grandes otras. No importa entonces ya que no hay
más límites hacia la abundancia, esta vendrá
con creces hacia ustedes. Muchas veces no en la forma que pensaron,
más no importa, puesto que abundancia es abundancia.
Sus
contratos están creados con ella. Digamos que ustedes no
cumplen sus contratos para que se les pueda entregar. Como cuando
se dirigen a una entidad financiera y les exigen requisitos para
darles el crédito, éste sería el del Espíritu:
ámate, cuando lo hagas, ama a otros, y todo será para
ti, puesto que te lo mereces y es parte del juego.
Ahora,
no sé si lo escuchan, los aplauden, hay grande vítores
y aplausos de este lado para ustedes. Son muchos y muchos lo que
así lo hacen, y si afinan sus oídos lo oirán.
Lo hacen
porque están felices de su invitación, de compartir
este tiempo, de este regalo de poder estar lado a lado, mano a mano.
Como aquel que caminaba al lado de otro pero, como el ciego, no
lo sabe, no siente o no le ve. Y por un instante, pueden abrazarse
y sentirse unidos. Les abrazan porque ven sus potenciales y los
aplauden porque saben que es casi seguro que lo que hoy dijimos
será hecho en la materia.
Como
ya dijimos, este trasfondo es adecuado, y es meritorio cada paso
que dan, puesto que cada uno de ustedes que consiga hacer su contrato
influirá a cien de otros que a su vez influirán a
cien de otros. Piensen en unos años a dónde habría
concluido todo esto. Entonces cada vez que hacen una elección
adecuada en el camino, que superan un temor y emprenden la acción,
que se quieren a sí mismos, acuérdense de estos otros
cien, cien, cien… que lleguen muy lejos, si realmente merece
o no la pena, si realmente es importante o no por lo que aquí,
ahora les besamos os pies.
Es importante
que vivan esto desde le corazón y no desde la mente, puesto
que la mente busca destacar por encima de los demás. El juego,
la meta, consiste en llegar todos al final del camino, la Tierra
al completo. Entonces si sólo yo llego, no tiene mucho mérito
esto, entonces mi fin consiste en llegar yo y todos los demás
detrás de mí, esta es la visión del Espíritu.
Dejemos
que esto llegue a nivel celular, puesto que es muy importante, y
definirá el tiempo de avance en sus contratos. Para aquellos
que sean lentos, piensen / sientan los últimos tiempos, si
es así para ustedes, esta es la verdadera razón: buscan,
buscan la satisfacción personal y no la de la Tierra, la
común. Entonces no es posible dejarles avanzar por ese camino,
están ahí parados reflexionando en ello, hasta que
lo vean con claridad y tomen la forma correcta. Esto es ayuda.
Recuerden
que cualquier entidad de luz esta disponible para todos. Si bien
para todos no es posible comunicarse porque la comunicación
en su biología no fue aún creada. Pero sí en
potencia lo es para todos.
Si quieren
avanzar en ello, recuerden trabajar con la co-creación y
con intensidad en la intención, para que sea creada la comunicación
con el otro lado del velo. Recuerden que en el nuevo estadio de
la Tierra es posible ya para todos.
Unos
ya nacieron con ella. Bien... ese es su caso. [Pausa]
Ahora
respiren una energía verde viscoso y roja bajo sus pies.
Cierren los ojos y respiren y vean cómo la absorben, puesto
que todos y cada uno absorberán energía de Gaia por
sí mismos y la ubicaran en la cantidad que puedan albergar
ahora. Se irán con ella a casa y serán responsables
de ella. También les aportará estabilidad y firmeza.
Recuerden
que cuando saluden o toquen a alguien a quien vean con debilidad
o inestable, parte de esta vibración, por hacer un símil,
podrá ser trasferida a esa persona y sin que ella tenga que
hacer nada, la recibirá y le ayudará a levantarse
y continuar un poco más trecho, si quiere. Recuerden bien
esto, puesto que algunos quieren dar a los demás y no saben
cómo. Esta es una forma más. [Pausa]
Vamos
a ir a la Cueva de la Creación.
Para
ello, vean un agujero bajo sus pies. Es como un tobogán de
los que hay en las piscinas, sólo que excavado en la tierra.
Entran por él y se dejan deslizar, verán que es muy
fácil, muy agradable, y de pronto, en esa oscuridad un poco
visible, se dejan caer y bajan tal cual niño sonriendo hacia
abajo. Conforme van bajando y bajando, van a sentir que rejuvenecen.
Cada uno poco a poco, años, años y años atrás
y todos antes de llegar al final de ese tobogán tendrán
3 años. [Pausa]
Llegamos
prácticamente al final y cada uno se observa a sí
mismo con su cuerpo: forma de niño/a o como quiera que ustedes
prefieran autodefinirse, y llegado ahí, dan un saltito y
se encuentran de pie, llamémosle, en una cueva.
Es enorme,
es la propia Tierra lo que están viendo. Quizás su
agudeza visual es mayor o menor, para los que ya la conocen es un
sitio conocido por tanto; y ahí, como niños, como
haría un niño, su curiosidad empezaría a indagarlo
todo: correría, si bien como pequeño que es todo se
les queda muy alto y muy grande y no puede llegar prácticamente
a ningún sitio. Lo que aquí venís a buscar
es a ese niño. En vuestros contratos, al menos en esta edad,
ya empezó a sentirse herido y dolido, puesto que no recibió
todo el cariño, toda la atención y cuidado que necesitaba,
y ahora venís a reeducarle, a enseñarle el por qué,
para que deje de sentirse dolido y herido. Entonces lo ponéis
en una silla y vais a hacer de adultos. Sois la voz que el niño
oye y le vais a explicar que fue elegido por vosotros y necesario,
todos los sentimientos que él tuvo que recoger durante esos
años, para su aprendizaje.
Todo
aquello que fue doloroso era lo que necesité sentir –puesto
que te hablo a ti directamente– para reconocer cuál
es el camino equivocado.
Para
muchos ya funcionó, para otros el implante lo solucionó.
Entonces entiende que lo que tú sentiste en otro momento,
aunque no lo recuerdas, lo ejerciste hacia otro creyendo, creyendo,
creyendo que lo hacías bien. Ahora que tú lo ves o
lo vives, ves que no es verdad, puesto que Duele.
El fin
es aprender cuál de las dos formas es la correcta. Entones
entiende por qué elegiste esa infancia tan dolorosa para
ti y explícale al niño que nos mereció la pena,
que al menos te enseñaste y ahora de adulto ya has hecho/estás
haciendo la elección correcta en el peor caso.
Entonces
es como un juego en el que saltaste una tapia y te rompiste una
pierna. Pero mereció la pena, querías saltar el obstáculo.
La rotura del hueso que tenía luego arreglo, sirvió
para lograrlo. El dolor era parte del juego de saltar la tapia.
Lo importante era conseguir saltarla, no importa cuánto dolor
para ello.
Entonces
él entenderá el mensaje y le vas a explicar que a
partir de ahora que tú ya sabes y estas eligiendo…
bien, ese dolor cada día será más pequeño
puesto que eliges bien, hasta que no haya dolor y que él
está a salvo, cuidado por ti. Que confíe en ti, ahora
ya lo sabéis, los dos estáis juntos, que estás
dispuesto a escucharle cada vez que te necesite, cada vez que quiera
hacerte llegar un mensaje y juntos buscaréis la solución.
Ya no
estará más solo, inseguro o temeroso, puesto que tú
te ocupas y te ocuparás de él. Sólo tiene que,
como un niño, tirarte del pantalón o la falda, puesto
que no llega a tu altura. Mirarás hacia abajo, te sentarás,
le escucharás y después buscaréis una alternativa.
¡Seguro
que te reirás mucho y será todo mucho más divertido!
Él sabe muy bien como hacerlo así. Entonces lo coges
en tu regazo, lo sientas en tus piernas y le abrazas y le mimas
con unas caricias. Él se siente así protegido y seguro
y estará ahí, contigo, feliz.
Entonces
hoy que te llevas una parte más de ti mismo, ahora juntos
os sentáis de nuevo en el tobogán, os despedís
de esa sala y os succiona hacia arriba, ahora vais arriba, arriba
otra vez muy arriba para subir de nuevo bajo vuestras sillas y antes
de llegar arriba del todo por ese tobogán ascendente, el
niño volverá a entrar en vuestro cuerpo de adulto,
ahora feliz y contento y unido a vosotros y vosotros ocupados de
darle seguridad. De manera que al salir otra vez a vuestra silla,
sois de nuevo amigos. Él no será más obstáculo
en el camino.
Quizás
alguno antes durante este camino os quiere u os está dando
un mensaje, es real, es necesario que él os comunique algo,
para que él se sienta completo, con seguridad. Y es algo
que os está diciendo, es algo que quiere hagáis fuera,
en el día a día, en la materia.
Quizás
os está diciendo que hay una serie de límites nocivos
para él como niño y tú como adulto puedes quitar
en el día a día.
Quizás
si el niño ya sabe nadar no hace falta que le pongas manguitos,
o si sabe caminar con firmeza, que pongas separadores a las puertas.
Confía, te dice, confía.
Entonces
algo que ustedes pidieron en una u otra forma, será dado
hoy. Para ello, es algo sagrado, ustedes se ponen en esa forma que
así lo sienten. Algunos pueden ahora aprovechar interiormente
para escribir en un papel y mostrar a las entidades en la sala (entendemos
metafóricamente), la recepción del estatus de graduado,
la concesión de éste. [Pausa]
Entonces
se arrodillan sobre una pierna para que le sea impuesta simbólicamente
una banda blanca por encima de su cabeza, en la nuca. Se la llevarán
puesta como símbolo, la concesión de su estatus.
Lo hace
el maestro Jesús. [Pausa]
Ahora
inspiren dentro de sí mismos y sientan la paz que tienen
y vean que es posible realmente la paz, puesto que ahora la tienen
dentro. A veces estarán inmiscuidos en el murmullo del entorno
y creerán haberla perdido, será falso. Si vuelven
a acallar lo externo y quedan en silencio, volverán a ver
que está ahí, para siempre.
Entonces,
para otros que pidieron “qué he de hacer para ayudar
a los demás, qué puedo hacer para ayudaros a vosotros”,
deciros, y en especial para uno que ya tiene una intención
para hacer, que empiecen, empiecen por amarse a sí mismos.
Recuerden la principal tarea de hoy, el amor incondicional, eslabón
crucial de la cadena.
Busquen
qué necesitan, dénselo, ámense a sí
mismos como querrían a un niño pequeño, a un
ser recién nacido. Ustedes lo son, más no se tratan
así, se censuran, critican, admiran a otros por encima de
sí mismos, incluso a los Maestros Ascendidos. Si bien no
ven su verdadera auto valía y esperan recogerla de fuera.
Todo esto es amor a uno mismo. Falta, quizás, tiempo para
auto-reconocerse en todo lo que son, es parte del velo, ahora más
delgado y necesario para el proceso del juego que creamos entre
todos en este planeta. Conforme completen el merkabah, van andando
este camino, este sentimiento es más fuerte.
Hay
alguna pregunta sentimos, en la sala para hacer… pueden ahora.
“¿Quién
soy yo y qué es lo que tengo que hacer?”
Escúchanos
atentamente, te diremos que eres uno más del grupo común
que aquí te encuentras que hace eones participó del
inicio del proyecto Tierra y decidiste venir a superar una serie
de pruebas en las que te retabas a ti mismo, a reencontrarte y volver
a ser. Ser es hacer la forma divina a través de la humana,
en esto estás. ¿Qué has de hacer? Continuar
en ello, decidiste seguir cuando lo completaras y servirás
a tus semejantes enseñándoles con la palabra las leyes
que rigen el juego. Esta será una de las formas. Después
continuarás con otras. Después, ya es más adelante.
¿El
camino es el mismo para todos?
El camino
es el mismo y único; el final es el mismo, la forma y los
pasos son únicos: únicos, no hay dos iguales. Aún
si caminan con alguien a la vez, tampoco son los mismos pasos que
van dando. Igual que cuando van con alguien, uno se adelanta y el
otro se entretiene mirando un escaparate pero luego anda un poco
más deprisa y les coge el paso. Entendamos que esto es una
metáfora de las múltiples formas que hay de andar
el camino. Cada uno elige su forma: la más rápida…
otros se entretienen mirando el escaparate. Luego para llegar con
el otro tienen que dar un poco más prisa. Entendemos que
simplistamente estaría la respuesta.
¿Cuál
es mi misión y por dónde empezar?
Esta
respondida cuando hablamos al primer grupo. Por dónde empezar
también: discernir el amor verdadero del no verdadero en
el día a día, reflejado en los de casa, en tus más
cercanos, después de a ti misma.
Hay
más, si bien creemos que lo prioritario es esto, si lo alcanzas,
el resto lo sabrás ya por ti misma, no necesitarás
de otro para oírlo.
“¿Soy
una de esas personas que va a formar un centro para la educación
de los niños?”
No,
llamaríamos el tercer grupo, no.
“¿Cuántos
grados y qué planetas se desplazaron en la rejilla?”
Esta
respuesta será dada en otro momento, hoy hay intención
en otro tema, si bien te será dada.
“¿Es
posible en un futuro próximo la comprensión de la
rejilla magnética?
Está
siendo dada en estos momentos. En el mañana, como tú
lo llamas, habrá libros, temarios, algunos no físicos.
Usamos este término, es el más conocido ahora, para
manejarla sutilmente puesto que así es, tú dirías
sencillamente. No temas lo que hoy desconoces, puesto que mañana
será lo más conocido más allá de lo
que ahora se habla, puesto que sólo se usan pocas palabras
para un amplio temario. Quizás tú tengas una tarea
en esto…
“¿Las
visiones que vengo viendo últimamente, me puede indicar a
qué se debe?
Tu mente
intenta poner palabras a aquello que ves. Quizás aquello
que ves es un inicio del despertar de lo que llaman el tercer ojo.
Entonces sigue practicando hasta que sea algo concreto, hasta que
aprendas a manejarlo, hasta que esté abierto. Piensa en un
hombre que va a un gimnasio y quiere hacer músculo y le pregunta
al tutor “esto que siento en los músculos, como calambres,
¿qué son?” Él le diría: bien,
es parte del proceso de hacer músculo, sigue practicando,
vas por buen camino, llegarás a desarrollar el músculo,
no des más valor a ello.
Ahora
de nuevo les pedimos que cierren los ojos, se concentren en sí
mismos y pidan a sus guías a través de la mente, como
una excepción, dado que están en este plano por la
rasgadura del velo, aquello que más deseen o más necesiten
ahora. Si no saben qué, díganle lo que más
necesiten ahora. Ellos ahora se lo entregarán. Les dejamos
unos segundos para esto. [Pausa]
Entonces
verán que les ponen un manto de un color determinado, se
lo abrochan a la espalda, al cuello, de manera que queda holgado
y cuando vayan por la calle a partir de ahora sentirán ese
manto que les da poder en aquello que pidieron. [Pausa]
Sentimos
una gran tristeza por el fin del tiempo. Queremos que sepan que
no están solos, nunca lo estuvieron, no lo están ni
lo estarán.
Cada
vez, el planeta se dirige hacia hacer más delgado el velo
y a que la interacción sea más común. Si bien
para algunos podrán llegar a estar en un plano u otro por
sí mismos, esto no es para todos. Sepan que en su interior
quedaron las semillas de la comprensión de por qué
están aquí, de cómo funcionan las cosas, algo
que nos pidieron para hoy, y aunque mentalmente no sepan que esto
llegó, así fue. Si perciben algún malestar
ahora, en breve, es parte del acoplamiento del trabajo y del velo,
pasará sin más, sentirse un poco desorientado, desubicado,
será temporal y breve.
Quizás
vean a otros y los vean con otros ojos y no entiendan por qué,
es lo mismo. Quizás se sientan inciertos, como inseguros
de sí mismos, porque no lo controlan todo, pauta habitual:
es lo mismo. O se miran a sí mismos y se ven jóvenes,
bellos... acéptenlo porque así lo son aunque no lo
vean.
Dan
un último paseo y un abrazo de despedida a cada uno de ustedes;
siéntanlo y recójanlo con toda la intensidad que será
dado.
Ámense
a sí mismos, ámense los unos a los otros. Son tiernamente
queridos.
Se despide
Kryon y un grupo de maestros que hoy estuvieron a sus pies.
Eres libre
de distribuir este texto de forma no comercial, manteniendo el texto
en su totalidad, sin modificaciones Por favor incluye la información
de esta página: www.escuelanuevaenergia.com.
Cualquier otro uso debe ser aprobado por María José
Moreno, Boadilla-Madrid.
© Copyright 2003 María José Moreno 916337897.
Todos los derechos reservados.
Edición:
Cultivando el Espíritu– http://www.cultivaelespiritu.com.ar
|